Nos complace presentar esta magnífica villa situada en una de las zonas más exclusivas y privadas de Alfaz del Pi, rodeada de elegantes propiedades que garantizan tranquilidad y privacidad absoluta. Desde su posición privilegiada, la casa ofrece impresionantes vistas panorámicas al mar Mediterráneo y a las majestuosas montañas que enmarcan el horizonte, en una ubicación perfecta entre Alfaz del Pi y Altea, una de las áreas residenciales más codiciadas de la Costa Blanca.
Construida originalmente en 1980 y completamente renovada en 2023, esta residencia combina el encanto clásico de la arquitectura mediterránea con las comodidades modernas. La propiedad se asienta sobre una impresionante parcela ajardinada de 5.943 m², cuidadosamente diseñada y adornada con árboles centenarios, frutales, plantas autóctonas, senderos empedrados y esculturas artísticas que transforman los jardines en una auténtica galería natural al aire libre. Un entorno único donde el arte y la naturaleza conviven en perfecta armonía.
Con una superficie construida de 350 m² distribuidos en tres plantas, la villa ofrece una estructura versátil y funcional, ideal tanto para una gran familia como para quienes buscan una residencia amplia con zonas independientes. La planta principal, al nivel de la calle, da la bienvenida con un luminoso salón de planta abierta que integra comedor y cocina, creando un ambiente cálido y social. En este nivel se encuentran también tres dormitorios con armarios empotrados, dos baños completos y una gran terraza con vistas abiertas al mar y a las montañas, el lugar perfecto para disfrutar del amanecer o de largas veladas mediterráneas.
En la planta intermedia, el confort y la amplitud continúan con una elegante sala de estar y un salón adicional que invitan al relax. Este nivel dispone además de un dormitorio con baño en suite y vestidor, una segunda cocina abierta con zona de comedor, un baño adicional, un práctico trastero y un espacio actualmente utilizado como taller o estudio, ideal para artistas o quienes trabajan desde casa. Desde aquí se accede directamente a la zona exterior, donde el protagonista es el espléndido piscina privada rodeada de terrazas soleadas y áreas de descanso que invitan a disfrutar del clima privilegiado de la Costa Blanca durante todo el año.
La planta inferior, ubicada bajo la piscina, está parcialmente construida y cuenta con las instalaciones básicas preparadas, ofreciendo un sinfín de posibilidades de ampliación: un gimnasio, un apartamento independiente, una bodega o un espacio de bienestar, según las necesidades del nuevo propietario.
Dentro del extenso terreno se encuentra además una casa de invitados independiente, completamente funcional y perfecta para recibir a familiares o amigos con total privacidad.
La villa cuenta con calefacción central, aire acondicionado frío/calor, amplias zonas de aparcamiento, jardín privado y orientación sureste, lo que garantiza una excelente luminosidad natural durante todo el día.
Su localización es otro de los grandes atractivos: a solo 10 minutos de las playas de Albir y Altea, 45 minutos del aeropuerto internacional de Alicante y aproximadamente 90 minutos de la ciudad de Valencia. Una combinación perfecta de conexión y tranquilidad, ideal tanto como residencia permanente como para disfrutar largas estancias en un entorno exclusivo.
Gastos e impuestos anuales muy razonables (IBI 630 €/año y tasa de residuos 99 €/año) hacen de esta propiedad una opción aún más atractiva para quienes buscan una inversión sólida a largo plazo.
Características principales:
Dormitorios: 4 + casa de invitados
Vistas: Mar y montaña
Calefacción: Central
Aire acondicionado: Frío/Calor
Piscina: Privada
Terraza abierta y cubierta
Jardín privado
Aparcamiento propio
Orientación: Sureste
Una oportunidad excepcional para comenzar en una residencia única, con alma, vistas y un sinfín de posibilidades. Una villa que combina la serenidad de la naturaleza con la elegancia mediterránea, pensada para disfrutarla toda la vida.